Pizza jamón, rúcula, parmesano

Pizza con masa casera

¡Feliz sábado a todos y todas! La semana ha terminado y con ella la promesa incondicional de cumplir con la Operación Bikini. Sin embargo, no tenemos porqué cargarnos todo lo conseguido de lunes a viernes comiendo alimentos que, literalmente, salen de una caja de cartón del congelador… Es por ello que os propongo que os pongáis vuestro mejor mandil y os enharinéis un poco las manos (el pelo y la cara, si hace falta) y os deleitéis con una maravillosa Pizza con masa casera.

Pizza

Os tengo que confesar que a mi novio y a mi nos pierde la pizza… y ya no me quedan dedos ni de las manos ni de los pies para contar las veces que a las 10 de la noche he puesto la cocina patas arriba para evitar recurrir a la pizza congelada. Así que, como os podéis imaginar, he probado mil y una recetas de masa de pizza distintas.

Sin embargo, ni la receta del mismísimo Jamie Oliver había logrado convencerme y dejarme satisfecha con el resultado. No ha sido hasta seguir las directrices de los “Fabulosos Hermanos Panaderos” (realmente son fabulosos… en todos los aspectos… jeje) cuando me he atrevido a compartir el resultado con vosotros/as. Los ingredientes no os serán desconocidos… pero el verdadero secreto de esta masa es invertir bastante tiempo en el amasado, para conseguir que leve adecuadamente y quede elástica y esponjosa. Todo ese esfuerzo lo veréis recompensado con una maravillosa, ligera y crujiente masa de pizza.

En cuanto al contenido de vuestra pizza… podéis probar mis propuestas o simplemente ¡La combinación de ingredientes que más os apetezca! Yo me he inclinado por unir en santo matrimonio el jamón (podéis usar Speck o Bresaola), la rúcula y el parmesano. ¡Riquí-si-si-si-mo!

Pero si os inclináis por algo más suave, os propongo combinar la mozzarella fresca con un poco de cebolla.

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Qué me decís, ¿os apetece (todavía más) una pizza?

Dificultad: Media

Tiempo para la masa: 1 hora y media (media hora, si no queréis dejar que leve)

Tiempo de cocción de la pizza: 15 minutos

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Para la masa:

Las cantidades de esta receta son para obtener 10 unidades de masa. No os preocupéis, se pueden congelar sin problemas y así sólo necesitaréis ensuciar la cocina en una ocasión, pero poder disfrutar del resultado una decena de veces! Simplemente, aseguraros de congelar cada bola de masa individualmente.

  • 750 g de harina de trigo
  • 250 g de harina de espelta (si no tenéis, usad 1 kg de harina de trigo)
  • 20 g de sal (una cucharada aprox.)
  • 20 g de levadura fresca o 10 g de levadura química
  • 570 ml de agua tíbia
  • 80 ml de aceite de oliva

Preparación:

  1. Calienta el agua hasta que esté tíbia y añádele la levadura, para que se active.
  2. En un cuenco bastante grande, introduce y mezcla todos los ingredientes. Cuando ya estén unidos, saca la mezcla del cuenco y amásala en una superfície limpia (con un poco de harina para que no se pegue) hasta conseguir una masa elástica y blanda. Este proceso te llevará unos 15 minutos, si lo haces a mano, y unos 12 si lo haces con un robot de cocina. Es importante que no escatimes con el tiempo de amasado, pues es, definitivamente, el paso más importante de la receta para conseguir unas maravillosas masas de pizza.
  3. Coloca la masa en un recipiente limpio, cúbrela con un trapo húmedo y déjala reposar durante 1 hora (preferiblemente, en un sitio calentito. Por ejemplo, al lado de un radiador o del horno). Un truco para saber que la masa ha levado correctamente es marcarla con un dedo y ver como la masa vuelve, lentamente, a su forma inicial.
  4. Saca la masa del recipiente y colócala sobre una superfície de trabajo limpia. Córtala en 8 – 10 trozos. Usando las palmas de tus manos, y mediante movimientos circulares, consigue que cada trozo de masa quede como una pequeña pelota.
  5. [Opcional] Si quieres que la base de tu pizza quede todavía mejor, coloca las bolas de masa sobre una bandeja con harina y cúbrelas con un trapo húmedo. Déjalas reposar en un sitio calentito durante 1 hora.
  6. Mientras tanto, precalienta tu horno a la temperatura máxima que alcance (más de 230ºC sería perfecto). Deja la bandeja de horno dentro para que también se caliente.
  7. Sobre una superfície limpia, espolvorea un poco de harina. Coloca encima de la misma una de las bolas de masa y estírala con la ayuda de un rodillo. Un truco para que las bases queden redondas es que antes de usar el rodillo, las estires con tus manos, intentando conseguir una forma circular.
  8. Coloca la masa ya estirada sobre la bandeja de horno caliente y deja que se cueza durante 2 – 4 minutos (hasta que adquiera un poco de color).
  9. Ahora ya tienes la base de tu pizza lista para cubrirla de deliciosos ingredientes.

Puedes congelar las bolas de masa que no hayas usado. Simplemente congélalas por separado. Yo las cubro con papel de cocina y las envuelvo en papel transparente de una en una. Cuando sé que quiero usarlas, las dejo descongelar a temperatura ambiente durante la noche.

Para la salsa de tomate:

Una buena salsa de tomate marca la diferencia entre una pizza normalita y una pizza “WOW”. Siempre podéis usar el tomate frito que venden en las tiendas, pero os recomiendo que probéis de hacer este sofrito. Es realmente fácil pero no por ello menos delicioso!

[Tendréis salsa para 3 pizzas aprox.]

  • 1 cebolla picada muy pequeña
  • 1 diente de ajo picado
  • 800 g de tomate triturado/rallado (yo lo compro ya triturado)
  • 1 cucharada colmada de orégano
  • sal
  • azúcar
  • aceite (2 cucharadas, aprox.)

Preparación:

  • Pon una sartén honda a calentar y cúbrela con un buen chorro de aceite.
  • Sofríe la cebolla con el ajo durante 3 minutos y añádele el tomate triturado.
  • Añade sal al gusto y una cucharada de azúcar para contrarrestar la acidez del tomate. Deja que sofría a fuego medio durante 20 minutos.
  • Cuando hayan pasado 15 minutos, añade al tomate una cucharada colmada de orégano.

 

Pizza de jamón, rúcula y parmesano:

  • 150 g de mozzarella rallada
  • 6 – 8 lonchas de jamón
  • rúcula al gusto
  • lascas de parmesano (puedes conseguirlas con la ayuda de una mandolina o usando un pelador de patatas)
  • orégano
  • Salsa de tomate
  1. Precalienta el horno a 200 ºC
  2. Cubre la base de pizza con la salsa de tomate.
  3. A continuación, cubre con la mozzarella rallada. Encima de la misma, coloca las lonchas de jamón.
  4. Introduce la bandeja en el horno y deja que la pizza se cocine durante 15 – 20 minutos, hasta que veas que el queso está completamente derretido y ligeramente dorado.
  5. Saca la pizza del horno, espolvorea orégano por encima y añádele rúcula y las lascas de parmesano.
  6. [Opcional] Échale un chorrito de aceite de oliva virgen.

Pizza con masa casera

Pizza de mozzarella fresca y cebolla:

  • 700 g de mozzarella fresca (unas 3 bolas de las que venden en el supermercado)
  • una cebolla pequeña cortada a láminas
  • orégano
  • salsa de tomate
  • aceite de oliva virgen
  1. Precalienta el horno a 200ºC.
  2. Esparce la salsa de tomate sobre la base y cúbrela con trozos de mozzarella fresca (guarda un poco para después) y láminas de cebolla.
  3. Introduce la bandeja en el horno y deja que la pizza se cocine durante 15 – 20 minutos.
  4. Saca la pizza del horno, espolvorea orégano sobre la misma y coloca algunos trozos de mozzarella fresca por encima. Echa unas gotas de aceite de oliva por encima de la mozzarella fresca sin cocinar.

Pizza mozzarella, cebolla

Pizza con masa casera
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  1. Se me hace la boca agua.
    Por fin una pizza casera, con masa fina y crujiente!
    No se puede pedir más :)

  2. Que pinta tiene…parece made in Italy!!
    Habrá que ponerse a hacer bolas de masa YA!